lunes, 11 de octubre de 2010

Suicidio


Y bajo el sol desnuda estaba
Yo miraba su cuerpo
Podría haberla salvado
Pero quedé atónito con el brillo en su piel
Con esa obscenidad de colores
Con los millones de destellos
Que pronunciaban mi nombre
Como cadenas aprisionándome a la tierra.
Quería moverme
Y el canto en mi cabeza me aturdía
Su cuerpo desnudo
El sol acariciándola
Se arrojó al infinito de redes y sal
Allí donde mis lágrimas viven
Donde ya no la veo
Donde el sol no la alcanza y me lastima la vista.
El océano es el asesino de mi deseo.

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