jueves, 4 de febrero de 2010

Envejecer

 
 
 
En la distancia las cosas se distorcionan
enormes constelaciones quedan reducidas
a puntos de luz imperceptibles...
No obstante todas están cercanas, hermanadas
ininterrumpidamente unidas en la enorme bóveda azulada.

Si me acerco a alguna la distancia entre ellas es abrumadora
Pareciese como si la soledad fuera expansiva
y nos alcanzara sin importar las dimensiones.

Por eso a veces tan sólo contemplo.
No avanzo ni retrocedo. 
Me quedo inmóvil.

Sucede que se me cansa la vista,
que las horas pasan
y se me cierran los ojos.
Entonces desaparecen algunas y ya no las puedo volver a encontrar.

Así han pasado los años, los minutos, los segundos...
y cada vez que pestañeo desaparezco o desaparecen...
pestañear es desaparecer.

Desaparecer es vencerse al cansancio y perder la ruta que nos une en la distancia.