
Estos últimos meses me he embarcado con Uds en un mundo de poesía, lleno de imágenes soñadas, de palabras que viven de sus interpretaciones individuales, y he dejado de lado una etapa de este blog que era ser testimonial... igual lo ha sido, sólo que diferente.
Resulta que ayer lo pasé mal con algo mínimo a los ojos de cualquiera, con algo mínimo ante las historias que lleva mi cuerpo y mi corazón encima... me metí en esos juegos idiotas que tiene la gente en donde el norte es ver hasta donde aguanta la paciencia, el cariño, el torcido sentido del humor que nace de la burla sobre el otro, del menosprecio, del "meter el dedo en donde puede doler" y después decir: era broma, estábamos jugando.
Lo que es yo, encuentro que el juego en esta vida tiene que ver con el asombro y el aprendizaje, con ese motor inmenso de estados de ánimos positivos que construye con otro... al menos así lo recuerdo, lo he vivido y deseo vivirlo.
Creo que ayer me di cuenta de que es lo que me ha estado doliendo en esta etapa tan larga y extraña: me duele la ofensa... no quiero desarrollar el famoso "cuero de chancho" "escudo" "máscara"... porqué la madurez debe estar supeditada a hacer frente a las ofensas, traiciones, desigualdades, discriminaciones, con un no me afectan??. A mi me seguirá importando que un otro no le tienda la mano a quien la necesita, que falte mirada para descubrir la belleza de tantas cosas en la vida, alegrías por los éxitos de pocos y todos... por decir "este soy" y que eso traiga un abrazo sincero de encuentro.
Quiero la emoción de saberme parte, de la libertad del no consentir la voluntad de otros pensamientos, de seguir la palabra interna, el ritmo sereno de un corazón en paz con sus oscuridades...
A quienes me acompañan dia a dia en este espacio virtual, LOS QUIERO MUCHO. Este es el límite que no se ve... yo estoy cada vez que Uds, me dan la oportunidad.
jajajaja, ya me desahogué, la próxima es un poema, jajajaja.