
Comenzó el trabajo
La lucha es conmigo
Con no notar que desapareces ante mis ojos
Con obviar tus palabras
Resaltar tus defectos
Y construirte caminos oscuros e inundados.
Quiero que tú me alcances
La lucha es porque te vigilo siempre
Y te culpo de mi cansancio
De mis horas extraviadas
De los párpados empantanados
Justo ante mis ojos.
Te condeno por mis derrotas
Por mis faltas de respuestas
Por la boca seca de gritar en silencio.
Te condeno porque conozco el sabor de la ira
Y de las palabras piadosas que no siento
Al punto que destruyen mi esófago…
Porque me falta el aire, las razones
El objetivo supremo
Porque no me gusta el camino que me llama
Ni los pasos que alimentan
Ni las guerras intestinas de mi conciencia
Cada vez que el puñal acaricia mi mano.
Eres responsable
De mi pequeñez y de mi vergüenza
Las dos enemigas que me acompañan
Cuando estoy contigo.
Mi virtud está entre dos caras
Mis armas continúan esperando tu caída
Soy guerrero incivilizado
Indómito, prehispánico, prehumano,
Que entra a la batalla sin estrategia
Y con la única victoria
De una pasión sin precedentes
Démonos la tregua en esta guerra
En donde abrir los horizontes
Permitirá escapar de este hielo
Y construir los valles que nos acunen...
manténte lejos, comenzó el trabajo.