lunes, 7 de julio de 2008


Quiero entrar

quiero entrar

quiero entrar

Déjame entrar

Pídeme entrar...

Abre para que pueda entrar.


Prueba la seda del pensamiento...

Es sutil, pero fuerte

Sutil, casi imperceptible

como el despertar de una semilla, después de mucho tiempo.


Tiempo que estuvo oculta en lo profundo de la humedad...

Aún sin que te dieras cuenta,

de que el lugar en que te encuentras

de que el lugar en que me encuentro

es en nuestro acantilado...


En las alturas suspendidos y sin gravedad.

Al estar allí, no hay reposo,

siempre puedes caer ...

siempre puedo caer...

Por eso te pido ¡Cae en nuestro infinito!,

el de más allá de las barreras,

donde la semilla crece profunda en nuestros corazones...


su eco ha durado por todos nuestros latidos...

hasta el silencio


¿Y las dudas?

¿y esos soterrados dolores?

¿Y ese miedo paralizante?

¿y esa mirada que me abrió la puerta

a un universo lleno de vibraciones magníficas?


Fueron tus ojos y esa sonrisa

que se negaba a ser...

que se negaba a ver...

que miraba los subterráneos mundos

con la inspiradora y sigilosa esperanza

a la víspera de la batalla.


Descendí profundo,

y me obligué a vivir con los demonios,

que a veces,

solo en el silencio de las tristezas reconocemos.


Y entonces decicí ser feliz

y decidí amar en esta vida y no en la que sigue

decidí que podía transformar este cuerpo en el motor de mi espíritu

y te nombré...


Seguías en mí como el eco profundo del llamado

boca abajo en los seres extraños...


Cuando supe de tu alegría,

la mía fue inmensa,

cuando entendí de mi rechazo...

te vine a buscar y decir te amo,

porque las voces no cesan de acariciar

mis ojos

mis manos

mi pelo


¿No sabes acaso, que los demonios están en los ojos paralizados?

Demonios que te niegan el derecho de saberte

uno,

todos,

o miles

y que siguen llamando como asesinos a mi cordura…


Entonces fui niña, fui mujer, fui locura, fui resistencia

Necesitaba oxigenar la tierra en mis pies

y tu siempre existias...


Ahora estamos al borde del abismo...

y quiero saltar

viernes, 23 de mayo de 2008

¿cómo?!

El deseo es una marca en la piel.

Un trazo oscuro que dibuja los contornos

Un beso húmedo bajando por mi cuello.

Un espasmo en el labio inferior…

… una debilitada distancia…

viernes, 15 de febrero de 2008

por el catorce




Extraño el amor que mecía mi espíritu cuando tú me veías...


domingo, 3 de febrero de 2008

Mi depredador

Es tu piel
Rasgada por la vida
Incestuosa y rebelde de formas
La que llama a mi instinto.
Y aunque intento llevar
Tu trote lejano
Te busco porque te escapo
Y te espero porque me arranco.
Corriendo entre tus fibras
Y ondeando a tus garras
Voy calmando mis tormentas,
Voy buscando tu mordisco
Y deseando y temiendo
El sabor de tu saliva en mi carne,
El corte de tus dientes en mi piel
Y el sonido de la cena en tus fauces.
Es en esos ojos de ansío y deseo
En donde encuentro mi locura…
…la estremecedora lucha
que motiva mis pasos.

domingo, 27 de enero de 2008

porque la agresión me sigue pareciendo una pérdida de energía



Quién es el mejor en el uso de la espada? – preguntó el guerrero.


- Ve hasta el campo cerca del monasterio – dijo el maestro-. Allí hay una roca. Insúltala.



- Por qué debo hacerlo?- preguntó el discípulo-. La roca jamás me responderá!


- Entonces, atácala con tu espada – dijo el maestro.


- Tampoco voy a hacer eso – respondió el discípulo-. Mi espada se rompería. Y si la ataco con mis propias manos, me haré daño en los dedos sin conseguir nada. Mi pregunta era otra: quién es el mejor en el uso de la espada?



- El mejor es el que se parece a la roca- dijo el maestro-. Sin desenvainar la hoja, es capaz de demostrar que nadie conseguirá vencerla





Lo dedico a aquellos que siguen en la guerra de no soltar la ira

lunes, 14 de enero de 2008

Amorexia. rindo culto a tu hora más oscura



Instrumento Letal

Desde la ventana cósmica del mundo
Suspendida entre la espesa masa ingravitoria
Recordé una y mil veces tú nombre muerto hasta resucitarlo

No importaba si querías permanecer muerto
Yo te di vida,
Una
Dos
Diez mil veces, hasta que te rendiste al recuerdo

Recordar a alguien es como robárselo a la conciencia
Es un corte, degollador y mortal…
Lo único que podemos hacer es limpiar la hoja
Y dejar que descanse la daga asesina en su paz.

Desde la ventana cósmica le di muerte a tu muerte
Y te traje de regreso…