
Hoy a las 10:45 estaba sentada con mi sicóloga escuchando sobre como mis hipopótamos, duendes, espadas, leones rugiendo y etc, me definían la personalidad. Cabe destacar que es la tercera vez que nos vemos, por lo que no tiene idea de mi. La primera le hablé sobre mis pololos, la segunda le vi las manchitas y en esta fue como escuchar la historia de mi vida...
Resulta queridos amigos que ESTOY SUPER BIEN!!!!
Mi sicóloga se felicitaba de que estuviera en el área que estoy y el cargo que poseo, pues mi personalidad indica que mi mayor talento es la capacidad de resolver. Doy soluciones, soy abstracta ante el conflicto y concreta en la respuesta, por lo que el área de bienestar me viene como anillo al dedo. Me dijo que era muy creativa, con una imaginación divergente que me permitía abarcar varios temas a la vez, que era muy concreta y formal en la estructura general y que por ello podía ser que mi GRAN desarreglo en la vida fuera COMER. Algo así como drogarse, ser irresponsable, etc... Sin embargo, por obvio lo que es bueno en mi naturaleza para lo profesional, no necesariamente es bueno en otros planos y en lo afectivo está mi talón de aquiles. Busco hombres desprotegidos que cuidar y les voy armando la relación. Me entrego implacablemente, en forma desmedida y los cuido con fe cierta que puedo lograr lo mejor para ellos y para mí... y eso es lo importante yo en un segundo plano. Reconozco que al escuchar esto recordé un pensamiento que me ronda hace días. "Tengo miedo a entregarme a una relación con alguien que me cuide".
Esto de autoanalizarme era otro rasgo presente en mi conducta; a ella le parecía que la autocrítica que me hacía, era un importante pilar para transformar lo adverso, en resultados positivos(una buena resiliencia). Lo distintivo de esto es que la suma de la obsesión de cuidar y el temor a ser cuidada no son buenos compañeros.
Por eso la terapia será ver qué le pasa a mi cabeza y a mi corazón que no puedo equilibrar cuidar y ser cuidada (siempre en el ámbito de las relaciones de pareja). Y eso me parece el mejor regalo, porque yo quiero construir una vida con otro, tener hijos, ser aliados, cómplices, amantes, y debo aprender a elegir al correcto para mí, y no andar con el cuento de "yo le haría tanto bien a esta persona".-
Amar, amar y amar hasta que no exista piel sino aire... y me llene los pulmones de ese aire, hasta exalar el último aliento.
Me parece que mis manchitas fueron super alentadoras. Me reafirmaron el camino que elegí. Me validaron como profesional, me destacaron los rasgos valiosos de creatividad e iniciativa que me acompañan y como un nudo en la guata me hicieron mirar "cara a cara" este viejo y amado temor a ser realmente amada.
Buen cuento no ¿?. Mi próxima cita es la semana que viene y allí iremos ahondando a full en mis relaciones pasadas. Por lo que deberé enfrentarme este gran amor que me suena y que evito.
Nos vemos.
