
"si no sé abrir mis manos y quieres que tome el cielo eso es dejarlo caer"
Ayer terminé la cátedra de gestión de RRHH para mis Alumnos del IPLA. Serán Trabajadores sociales, serán Asistentes sociales, serán futuro... ¿y qué somos ahora?... si no sabemos qué hacer hoy con éstas manos que viene después?...
Un poco de esta reflexión me ha acompañado toda la semana... Hay que ser, ser y ser ante todo, arriesgarse a probarlo, a sentir el miedo de intentar, a doblarle la mano a la voluntad y hacerla carne... Hay que abrir las manos y contener el cielo. No hay otra medida. No pueden seguir cayéndose las cosas en esta vida, porque no sabemos tomarlas!
Y no me arrepiento de nada, no lo necesito... me llevo commigo todo lo bueno y lo malo, las interpretaciones de otros y las veces que yo misma me miré sin compasión y me hice mierda en un espejo viendo sólo lo evidente...
Porque de mi ira y de mi rabia he llegado a mi amor y mi humanidad... porque puedo tomar mi oscuridad e iluminarla, porque puedo iluminar a otros... porque tú no me conoces, yo no te conozco y eso jamás será pecado ni muerte...
Porque de mi ira y de mi rabia he llegado a mi amor y mi humanidad... porque puedo tomar mi oscuridad e iluminarla, porque puedo iluminar a otros... porque tú no me conoces, yo no te conozco y eso jamás será pecado ni muerte...
Y entonces puedo trazar los mapas de mi vida sin tanta urgencia.... tan sólo pendiente de que el cielo no se ande cayendo por ahí por no saber tomarlo...
¿ves? Por eso es que te necesito... Para cruzar el infierno con el cielo en mis manos. No quiero hacerlo sola, ven conmigo.
