sábado, 30 de octubre de 2010

florezco...

La lluvia cae...
parece como si con cada gota 
se lavaran viejas heridas...
Ya no sangro...
No tengo detenido el tiempo...
No me escondo de la madrugada...
Hoy respiro feliz...
Las cosas cambian y no me interesan...
que el curso de la vida siga siendo lo que desee...
Yo soy feliz...
Descubri en mis ojos las puertas del paraiso
Descubri en mi voz la fuerza del grito perfilado
que ilumina la alameda de mis sienes...
La lluvia cae y yo me voy con ella...
Me diluyo,
me mezclo,
cuento minutos
y luego los deshago...
Estoy tan aliviada...
No existe temor... superé el miedo.

Ya no me interesa el acantilado de mi historia
Ni las grietas de la piedra,
ni las estalactitas en una espalda infértil
Yo traigo la vida...
La lluvia cae en pleno verano
Y yo siento el sol radiante en mi corazón aturdido de latir...
Me sumerjo en el calor... florezco.

Dejo la puerta abierta

Viniste con la lluvia...
con los vientos que se mezclan con la hojas
con la vida pendiendo de un hilo a la espera de un abrazo...
Te costo creer que mi amor estaba para ti...

Del naufragio de nuestras almas
emprendimos el vuelo de regreso a la vida...


Fue por eso que me sumergí en tus olas
en el vaiven frenético de un corazón acompasado
de unos dedos tanteando lugares ocultos
sembrando raices en mis manos


Viniste con el sol...
con la flores en pleno apogeo
con la tierra seca de tanto sentir...
Te costo creer que ahora estoy para ti...


De la soledad de nuestras conversaciones
surgio el diálogo impronunciado de un beso...


Fue por eso que me surmergí en tu lengua
en el roce perfecto de tu barba en mi mejilla
en tu respiración frenética
que se llevó mi prudencia y mis temores.



Viniste... eso es lo que importa.

martes, 19 de octubre de 2010

De donde venías... preguntaste.

Venía de la roca imaginaria de mi autoexilio... 
de vestirme con dolor 
y avergonzame de mi misma... 
de querer sacarme la idea 
de que naci para amar la vida...
 
embrutecida... 
escondida... 
sabes lo que me pasó?
me aburrí de la cautela... 
de los corazones a medio latir... 
de la gente con miedo,
de haberme vestido de cordura, 
prudencia, 
recato... 
No digo vivir en una fantasía... 
hablo de ser libre
libre para sentirse y actuar 
y dar lo que uno desea...
no los "apropiados"...
y de pronto me di cuenta
que andaba incómoda...
decepcionada... 
y de que? 
si la vida es lo que es, 
y yo soy quien soy?
y ya es un milagro que las dos
nos conjuguemos en el mismo tiempo...
asi que volvi a vibrar... 
y me declaré que nunca mas el miedo me paralizaría...
a qué le tenías miedo?-preguntaste
Tengo miedo a acomodarme tanto a los "otros"
que me pierda entre ellos...
y luego, cuando no estén
no encuentre retorno.


¿Es para asusterse verdad?

viernes, 15 de octubre de 2010

Equivocación


Pensar que tantas tormentas
no me permitían navegar en tu océano
Y que mil veces surqué mares ajenos
sin encontrar tu salada compañía

Fuimos hechos sabiendo 
que la sal se diluía en tu cuerpo
Y que yo… debía salarme completa.

Lo trágico es tanta equivocación.

Entre mis piernas


¿Cabalgaremos nuevamente?
Ansío correr exhausta
Exprimir cada músculo 
intentando superarte
Clavarme entre tu crin
Y galopar en tu pelaje.

Así… sin correas ni monturas
El animal contra el humano
Trote desenfrenado de tiempo
Energía inagotable de erosión…

Ardiente, 
árida, 
húmeda
Intensa, 
abierta, 
gruesa
entrecortada, 
firme, 
violenta.

¡Cabalgarte  fue convertirse en universo!

…permiteme uno nuevo.

Deseo masculino en boca de mujeres


Abre los párpados 
y afronta que eres MI SERVIDOR

Que contigo seco las gotas 
que recorren los montes que habito
Y que contigo haré 
que la tierra recuerde
que fui yo quien trazó los mapas
espesos del sudor 
que arranqué de tu frente…

… en esas batallas…

Te encadené a mi piel
Y sangrantes tus muñecas 
suplicaron que recorriera contigo 
los motivos que congelan
Y los desastres que nos transforman en fuego.

Llamas… 
sólo llamas conocieron tus besos

Y no puedes negarte el hecho de que fui yo
quien te enseñó 
la subterránea fuerza de los órganos
la escandalosa música  que digiere
la convulsión de lluvias 
y de océanos
que levantan a las personas
quienes atestadas de vibraciones 
ruegan las controlen
aunque sea una parte de lo hice yo...

Serán ellos quienes te recuerdan
Que bajo el dominio de mis piernas 
supiste estar vivo.

Ahora que ya estoy lista… 
contrólame.

No puedo salvarte de la muerte



Y ruge violenta la bestia líquida
Arrancando a zarpazos
La presa rocosa.
Pretende masticarla y devolverla hecha carroña
Y así llevarnos a nosotros
Los parásitos
A contemplar extasiados el como alimenta abrigos
Quien te llama intermitentemente.
Surgen entonces
Las erupciones de hielo que contiene tu boca
Y yo espeso y nauseabundo
Intento lavarme las heridas
Y en el reflejo de mi alma en tus pupilas
Considero neurótico la muerte.
Te juro que no sabía que ayudarte
A entender el lenguaje del calor en los latidos
Me llevaría tan sólo a abrazarte y comprender
Que nada puedo hacer para evitar que mueras
Y te juro que la impotencia
Me impide sentir el dolor de mis puños en el concreto
Y mi sangre brotando entre mis encías…
… hasta mencionarte.
Recordarte líquida, fría y furiosa
Intentando hacer tuyas las constelaciones
Y los tristes demonios luminosos
Que adoraban el llamado del fuego…
… me lleva a preguntarme
¿Quién sino yo amaba tanto tus hielos
como para tragarse al sol
y contenerlo durante tu descanso?

Vacío...



Me perderé a mi mismo
Eso quiero
Quiero dejar que
me digieran las venas tus besos
Tan sólo continúa ausente
No te detengas…
Quiero terminar vacío.