domingo, 10 de octubre de 2010

Gárgolas



Que no llegue el día…
En la oscuridad tu cuerpo resplandece.
¡Déjame enredarme en tu piel!
El día traerá lastimados
Vestigios de una piel de piedra;
Dejarán de humedecerse nuestros labios,
No podré mover las alas,
y… ¿cómo te amaría si no puedo
siquiera envolverte en mis pupilas?
Que la noche sea eterna…
Amigos de las estrellas
Discretamente reflejadas en los cuerpos,
En la ausencia de sombras
Y en camino al encuentro furioso
Del egoísta Dios del fuego,
Viviremos los segundos que van quedando
Para que inquietamente enamorados
El alba nos descubra en un beso.
Piedra a Piedra,
Despertaré entre tus brazos de nuevo.

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