viernes, 15 de octubre de 2010

Equivocación


Pensar que tantas tormentas
no me permitían navegar en tu océano
Y que mil veces surqué mares ajenos
sin encontrar tu salada compañía

Fuimos hechos sabiendo 
que la sal se diluía en tu cuerpo
Y que yo… debía salarme completa.

Lo trágico es tanta equivocación.

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