sábado, 9 de octubre de 2010

 
La vida se abre simplemente.

La vida se abre y nos encuentra en su interior, 
desnudos.
Y cada aleteo de la mariposa de la vida 
queda en la memoria del universo.

Cuanto he amado tus palabras y tu existencia!
 
Cuanto he amado ese sutil roce de tu cuerpo con el aire, 
de tu voz con las membranas, 
de tu piel con la existencia.

No te vayas, 
que un vacío enorme inundaría mi alma
y mis días no tendrían tanta luz, 
tantos atardeceres bellos!

Desde este instante efimero 
que me abarca te digo simplemente
Permanece, 
que la barca que conduce a nuestros días 
no arríe su bandera de libertad!

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