En la doble carretera
¿cuantas veces el mundo mundano y conocido
te enfrentó al llanto incontrolable,
al corazón latiendo sin ritmo conocido
y a unos ojos que fueron
sólo espías nocturnos de noches solitarias?
Doble vía.
Doble vía.
Ida y retorno a la mirada que descansa en tus labios

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