Y sucede que desde hace rato que ando buscando...
Busco sin sentido aparente, como una necesidad escondida en mi espalda... como si llevase grabado en la piel la necesidad de encontrar. Y me inquieta, me llena de incomodidad y placer andar en esta ruta. No se bien que busco, eso es lo cierto. A veces le he puesto nombre, y me he acurrucado a su lado nombrándolo hasta que mi voz se perdía... hasta estar agotada de cada sílaba, de cada susurro, de cada aire tragado para encontrar la fuerza.
Otras lo he buscado en manos, pliegues, pasos, texturas, olores, faroles, alamedas, estrellas, ocasos, lunares, agua, acantilados...
¿Qué encuentro?¿Alguna vez encuentro?... dicen que la paz de los dormidos es mejor que la insensatez de los locos, aquellos que insisten que la vida es más que horas y objetivos y metas, que es meterse en la ruta sensible de una epidermis que lleve grabado "encontrarnos"...
Y yo quiero eso... quiero la locura de correr contra el miedo, tirarse sin nada, completamente desnudo y apretar los dientes hasta matar la gravedad, y abrazarnos en la nada.
