
mientras el fuego quema
El humo se adhiere
Simula los bordes y las heridas con su cuerpo ardiente
Y sé que a nadie le importa
Qué maldito juego practicas con mi conciencia.
El humo se adhiere
Simula los bordes y las heridas con su cuerpo ardiente
Y sé que a nadie le importa
Qué maldito juego practicas con mi conciencia.
El viento mueve las llamas
Y yo unida a la madera comienzo la odisea de arder para ti
Para que me contemples
Para que estires las manos
y dejes que mi existencia las prenda en fuego
Y he logrado desatar las plegarias del pecado
Me miras irritado porque te cuestiono
Cuestiono tu olor y tu carne
Ladeo la cabeza y luminosamente ardiente
Te hablo entre las erupciones
Sin dejar que te acerques demasiado
No es mi problema si quieres quemarte…
No estoy aquí para convertirme en piedra
En ceniza
En vestigio
En tan sólo un intento de consumir la atmósfera
Hasta hervirla en palabras.
Y sucede que no sé nombrarte
No te conozco
Y no lamento el cómo tus glaciares
Se derriten a mi contacto
Sólo lamento la certeza de saber
Que si te atreves a abrazarme te evaporarás
Llevándome contigo a la inexistencia.

