domingo, 10 de octubre de 2010

los come roca, pequeños habitantes de los mundos perdidos

 
 
...Y ahí está la semilla del universo,
una pulsación que dirige un mensaje
sin necesitar de la voz...

A veces se comprime a si misma
preguntando si otras galaxias la ven...

¿podrían mirar sus come-rocas?
Los habitantes de las profundidades
que apartados del sol
aprendieron a alimentarse de su camino?

Y hay quienes aún se preguntan
si los microbios pueden hablarnos.
Yo los escucho todo el tiempo,
en mis rodillas y mi pelo,
en las uñas de mis manos y
en los pliegues de mi cuello.

Sal, oscuridad y hielo.
Los come-rocas no conocen de estos miedos.

La semilla del universo advierte su tamaño
y no le incomoda.

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