
Cuando las palabras se derramaron,
Las locuras pronunciadas se absorbieron
como minúsculas luciérnagas nadando en un firmamento corpóreo...
Ya no existían heridas que pudieran atacar las vocales,
por eso ellas me tomaron de los brazos
y se lanzaron a volar por toboganes de esperanzas
por ríos sangrantes de vida llenos de seres felices,
de pequeños y grandes monarcas cuya vestidura tú la propusiste...
nos vestimos de palabras...
las sentí amadas...
así cómo yo siempre las he amado...
porque transmutan, trascienden y transforman...
No sabía que bien se siente entenderse con alguien
tan adentro de los huesos cuando se habla...
Yo creo que la razón es la vida misma y sus caminos sinuosos,
llenos de curvas, aristas y lagos donde sumergirse...
fue la vida la que nos encontró,
la que me llenó de esperanza al leer tus líneas
y desear con todas mis ganas no dejar de ser esa persona que ves,
porque a esa persona amo...
a veces siento que no soy tan valiente como me describes,
ni tan valiosa o maravillosa como tantas veces me aterra leer o escuchar de otros...
pero contigo… contigo he viajado a lo profundo de mi corazón
agradeciendo que no seas otro cuerdo espectador de paraísos
y que en forma mágica,
casi como el último aliento de vida para los pulmones,
vengas a llenar de nuevo mi alma con aire, tierra y agua...
y me hables en el único lenguaje que conozco: el amor
El amor tiene que ver con quienes sabemos que un sólo día no basta
que no alcanza el tiempo para nombrar lo que se debe
los brazos para sostener los cuerpos
ni los espíritus para aprisionar los golpes y convertirlos en amigos...
el amor no tiene un sólo día, ni un sólo dueño.
Mi corazón todavía es de carne,
Por esa la ternura de rescatar los vestigios…
Hoy esta carne es el prado de mis sueños,
los besos se han convertido en aliados de las fantasías
y descubro con asombro que es ternura lo que alimenta
cada batir de mis alas...
Me estoy amando nuevamente y manifiesto con exaltación
el desarrollo de mi verde cuerpo en la húmeda tierra de nuestras conversaciones...
Tú como el agua, vas alimentando las raíces que ansía mi bosque para sobrevivir...
Y ahora desapareciste...
como el agua que se escurre por los mundos subterráneos...
¿que has acariciado con tus palabras por aquellos lugares?...
¿No te das cuenta que aún no estoy completa y necesito que sigas polinizándome?.
¿estás loco que te alejas justo cuando comienzo a amarte?
Vuelve a hablarme.
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