El metatarso hundido
y los pies infringiéndose dolor,
y ninguna herida por donde sangrar...
¿De qué manera se libera uno del dolor?
con la sangre fluyendo,
con la piel regenerándose,
con los huesos partidos
volviendo a buscar lugar en su estructura...
¡Que inmenso dolor!,
ni siquiera puede salir...

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