domingo, 7 de noviembre de 2010

que inmenso dolor...


El metatarso hundido 
y los pies infringiéndose dolor, 
y ninguna herida por donde sangrar...

¿De qué manera se libera uno del dolor?

con la sangre fluyendo, 
con la piel regenerándose, 
con los huesos partidos 
volviendo a buscar lugar en su estructura... 

¡Que inmenso dolor!, 
ni siquiera puede salir...

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