
Me encantaría pensar
que los errores son como esos hilos de agua
que se absorben en la tierra del olvido.
Que riegan la abundancia de los aciertos
y que te permiten oxigenar los pulmones
con esperanzas de no volver a generarlos.
Siento que a veces
los errores son tan turbulentos
como las aguas de un furioso océano
que lucha por despedazar las rocas.
Y yo quisiera convertirme en arena de ese mar
sin sentirme lastimada.
Hacen falta actos heroicos en esta vida.
Hace falta que podamos abrir el corazón
a conversar de los ríos que hemos ido construyendo,
los mares que hemos alimentado
y las pocas veces
que derramamos hilos de agua que la tierra apenas notó.
… estoy aquí, siendo arena y fértil tierra.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario