sábado, 13 de noviembre de 2010

no te vayas...


Le pedí que se quedara...
apreté los dientes hasta que dolieron 
y le pedí que no se fuera...

Quédate... 
y mi voz se perdió entre nosotros.
Quédate ...
y el agua inundó cada pliegue de mi cuerpo...
Quédate... 
y sentí como con cada palabra 
mi voz se hacía delgada hasta perderse...

Me había prometido a mi misma 
que nunca volvería a necesitar
que no te necesitaría amor... 
y aquí estoy 
perdida nuevamente y sin ti...

No hay comentarios.: