lunes, 13 de enero de 2014

Al final de todo, existes tu



Soltarlo todo, 
dejarse llevar por el viento
caer sin resistencia
desatar los nudos...

Inspirar el último aliento
exhalar el último esfuerzo...

Sepultar recuerdos,
Encadenar a la esperanza,
enviar al infinito los sueños.

Apagar las estrellas,
detener los latidos del corazón.
Borrar las lineas de mis labios
sacar de la piel las marcas de tus manos.

Ahogarse por última vez en lágrimas
gritar tu nombre al firmamento
dormirse abrazando tu foto,
despertar ignorando el tiempo
y los días que han pasado sin ti.

De esta forma dejo de resistirme,
dejo de suplicarle a Dios que me ames,
agradezco a tu madre su cariño, 
me tumbo en el suelo, 
aprieto los dientes hasta sangrar
y pronuncio la palabra adiós.

Te dejo en sus brazos, 
te dejo en sus besos y sus palabras,
te dejo en la paz de su amor por ti,
te dejo para que tengas los hijos que alguna vez soñamos
y cuentes estrellas con ella,
y el universo se detenga y sonría por tu felicidad.

Te dejo amor, porque has sido único
y nada, menos yo
ocasionará que no duermas en las noches
ni brilles inmenso y generoso.

Conocí la felicidad cuando pronunciaste mi nombre,
conocí de confianza cuando me contuvo tu abrazo,
conocí de vínculo cuando te sentí aún en la distancia,
conocí el amor cuando escuché tu risa plena
y nada más me importó...

En el principio buscaba algo, 
al final de todo, existes tu.  

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