
Quién es el mejor en el uso de la espada? – preguntó el guerrero.
- Ve hasta el campo cerca del monasterio – dijo el maestro-. Allí hay una roca. Insúltala.
- Por qué debo hacerlo?- preguntó el discípulo-. La roca jamás me responderá!
- Entonces, atácala con tu espada – dijo el maestro.
- Tampoco voy a hacer eso – respondió el discípulo-. Mi espada se rompería. Y si la ataco con mis propias manos, me haré daño en los dedos sin conseguir nada. Mi pregunta era otra: quién es el mejor en el uso de la espada?
- El mejor es el que se parece a la roca- dijo el maestro-. Sin desenvainar la hoja, es capaz de demostrar que nadie conseguirá vencerla
Lo dedico a aquellos que siguen en la guerra de no soltar la ira
6 comentarios:
Interesante como concepto, pero en el mundo real siempre aparecerá una roca mejor que la anterior...
Saludos sangrientos
Blood
Hola Tocaya!
Pensándolo bien, debe ser algo así como el poder de concentración y el no tomar en cuenta los insultos lo que nos hace actuar como rocas ante el resto.
El problema es que siempre nos sacan de quicio antes y terminamos siendo como el que nos ataca, permeables.
Saludos!
di acordo
Excelente, amiga. Una paràbola con una moraleja a toda orquesta. Abrazos.
Ser mejor con la lengua que con la espada; en el alma que en los brazos. Ese es mi objetivo.
Un beso.
Genial la historia, te la pido prestada.....
Me encantó sobre todo por mi acercamiento a las artas marciales filosóficas...
Muy bueno tu rincón....es gratificante leer textos cortos, buenas fotos y que ello te dej pensando.
Saludos
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