El arrepentimiento en la mente humana: Naturalmente que hay un reconocimiento de la persona que se audita de que hizo algo incorrecto, pero lo que lo borra no es el arrepentimiento en sí sino el retorno mental al acto hostil y el recorrerlo tal como sucedió. Es por ello que los conocimientos de base de este arrepentimiento son como el pequeño manantial que produce un modesto hilo de agua. Si ese hilo de agua no crece y no se transforma en caudaloso río, terminará por ser absorbido por la tierra hasta desaparecer.
(Psicología del comportamiento en Crisis)
Me encantaría pensar que los errores son como esos hilos de agua que se absorben en la tierra del olvido. Que riegan la abundancia de los aciertos y que te permiten oxigenar los pulmones con esperanzas de no volver a generarlos.
Lo que me convoca hoy a escribirles es que siento que a veces estos errores son tan turbulentos como las aguas de un furioso océano que lucha por despedazar las rocas.
Yo quisiera poder desarrollar la serenidad de convertirme en arena de ese mar sin sentirme lastimada.
Hacen falta actos heroicos en esta vida. Hace falta que podamos abrir el corazón a conversar de los ríos que hemos ido construyendo, los mares que hemos alimentado y las pocas veces que derramamos hilos de agua que la tierra apenas los notó.
Por el momento me seguiré repitiendo en la cabeza que en la vida uno es capaz de mucho más. Que los milagros no son más que las construcciones valientes de inclaudicables esperanzas en el otro y que yo soy parte de la historia de alguien en este planeta, aunque esté perdido y yo aún no lo encuentre… estoy aquí, siendo arena y fértil tierra.
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